Comunidad Erotica SexoSinTabues.com

Relatos Eroticos / Relatos Incestos En Familia


El debut de mi hermanita

Enviado por leo9lu en 24 Jul, 2008 - 09:13
Soy Leonardo, y tengo una hermana que es cuatro años menor.
Ella se llama Natalia. Lo que voy a relatar, pasó cuando ella tenía 20.
Nunca hasta entonces había reparado demasiado en ella. Las hermanas no son mujeres; son simplemente eso: hermanas.

Lo más osado que había llegado a pensar, fue si con ese par de pechos bien formados pero no muy grandes, podría hacer bien “una cubana” (como se le llama acá. Aunque en otros lugares se la conoce por paja rusa o turca).

Como la mayoría de los hermanos, solíamos pelear y tratarnos con sorna. Aunque de grandes las peleas eran raras. Sin embargo, ese día discutimos por una trivialidad y ella me trató mal. Yo le dije entonces “Qué te pasa que estás así de histérica? Me parece que hace mucho que no tenés una ‘alegría’ vos”. Aquí en Argentina, ‘alegría’ suele ser usado como un eufemismo de relación sexual. No se si en España de donde la mayoría de vosotros sois se usa en igual sentido.

La cuestión es que Natalia comprendió el sentido de inmediato, ya que me respondió con rabia “Nunca tuve una alegría. Nunca!!!”
Ahí quedó la cosa. Pero a los pocos días, cuando ya los ánimos se habían apaciguado, aprovechando una tarde que estábamos solos me acerqué a ella y me animé a hacerle la pregunta. No era demasiado fácil ya que nunca antes habíamos hablado de “esas cosas”.

Pero le dije “Nati... es verdad lo que me dijiste el otro día sobre que nunca...este... has tenido una alegría?” Me miró entre sorprendida y avergonzada, con esos ojos grandes y expresivos que Dios le dio y asintió. Yo dije “creí que ya con tu novio...” No, dijo ella. Parecía que no iba a agregar más nada, ya que se notaba que la conversación le resultaba incómoda, pero agregó “ Con Matías (el novio) no llegamos a tanto”.
Luego de una prolongada pausa, ya que a mi tampoco el tema me resultaba sencillo, dije “ Pero bueno...no han llegado a tanto pero algo habrán hecho ¿no?”
Si dijo ella, pero ...se detuvo un momento y tomó aliento. Como que le costaba decir lo que iba a decir “la verdad es que yo no quiero, y eso es un gran problema entre nosotros. Es algo que me tiene muy preocupada.”

Entonces le dije: “ Pero...por qué no querés. La mayoría de las chicas de tu edad ya no son vírgenes. Con más razón aún, teniendo novio.”
Es que yo quiero, agregó ella, lo que pasa es que....tengo miedo.
¿De qué?

No se...de que me duela, de no estar a la altura de las circunstancias, de defraudarlo...que se yo. Cuando llegamos a esa instancia, en que hay que dar el paso final...ahí me acobardo y...él se enoja y...todo mal.
Bueno...le dije como para salir del paso, es fundamental relajarse.
Ahí quedó la conversación por ese día. No volveríamos a hablar del asunto por bastante tiempo.

Pero una noche toqué de nuevo el tema. Le dije “Y...¿Cómo van las cosas con tu novio? “
Se sonrió y dijo “ y....más o menos”
No pasó nada todavía con ‘las alegrías’? No, dijo sonriendo entre avergonzada y resignada.
Eso no puede seguir así le dije.

Sí, tengo que animarme pero el temor me supera. Decime....¿Has estado alguna vez con una chica virgen? Quiero decir...¿Has desvirgado alguna vez alguna chica?
Sí le dije. Florencia (mi ex novia) era virgen.
Ella pareció interesarse en el tema y me preguntó “ Y cómo te fue? Quiero decir...fue complicado, sangró, se quejaba?"

-No fue de lo mejor; pero tampoco fue para tanto. Lo fundamental es relajarse y estar bien caliente. De esa forma la lubricación y dilatación son adecuadas para estar en las mejores condiciones para la penetración.
-mmm ya veo. Quisiera entregarme a él, pero siento tanto miedo...hasta pienso que sería mejor si ya no fuera virgen, si contara con alguna experiencia previa para poder entregarme a él mejor preparada.

Entonces le dije..."bueno, si vos querés, yo te puedo 'preparar'como vos decís"
-¿ Qué decís??? Estás loco vos? Somos hemanos!!!
Y qué? Acaso no entra igual? Mirá acá el asunto es que des con alguien que te haga sentir tranquila, en quién puedas confiar. Si se tratase de un baile, o un deporte, o cualquier otra cosa, no habría ningún problema en que te enseñe, si yo estoy en condiciones de hacerlo. Por qué habría de ser diferente en este caso?
- Por que no ES lo mísmo!!!

- Bueno...puntos de vista. Si elegís pensar como lo hace la sociedad reprimida y mojigata, entonces sí. No es lo mismo.
Si lo ves desde mi punto de vista, es lo mismo que para cualquier otra cosa.
Bueno, ahí quedó la cosa en ese momento.

Pero al día siguiente, vino a conversarme sobre el tema. Dijo algo así como que le había estado rondando en la cabeza y que a lo mejor necesitaba ver a un psicólogo.
Yo le dije “ma qué psicólogo ni psicólogo. Vení esta noche a mi pieza y listo.”
Me preguntó algunos detalles sobre horarios y esas cosas y me dijo que “a lo mejor” iba.
Yo dormía en un cuarto separado de la casa, por lo que no había mayores problemas sobre interferencias molestas o temor a ser descubiertos.
A eso de la media noche ella llegó. Le dije que sería una cuestión de índole terapéutica. Que lo tomara como tal y que borrara de su mente que estaba con su hermano.

Le dije que hiciera de cuenta que estaba con su novio, o mejor aún...con quien más le gustaría; un actor o algo así.
Tapé la luz del velador para que el cuarto quedara en penumbra y comencé a acariciarla. Primero le pasé las manos por su pelo, cara...ella respondió cerrando los ojos lamiéndome los dedos. Como notaba que su respuesta iba en aumento, intensifiqué también las caricias que ya abarcaban sus senos, culo...mientras notaba en su respuesta y respiración un estado de creciente excitación. Entonces pensé que ya estaba preparada para más.

Metí mi mano sobre su conchita y sentí como se estremecía. Luego le empecé a acariciar el clítoris y empecé a sentir mi mano cada vez más mojada. Le metí entonces un dedo dentro de su agujerito y comencé un movimiento de vaivén. A esa altura su excitación ya era total. Gemía, mordía, se retorcía...hasta que me dijo jadeánte “metémela”

Su excitación estaba en la cúspide. Entonces pensé que era el momento. Me saqué el slip que todavía tenía puesto, le llevé su mano a mi verga, la agarró con fuerza y la frotó por unos pocos segundos. La tumbé boca arriba y le dije tranquila que todo estará bien. La orienté a mi verga sobre su concha y en un único movimiento se la enterré como hasta la mitad. Ella gimió y se quejó un poco; razón por la cual me quedé quieto en esa posición por algunos segundos. Luego comencé con un lento movimiento de entrada y salida. Sus quejidos se convirtieron en aullidos.

Comenzó de repente a moverse con fuerza y me dijo “ahora, ahoraaaaaa” por lo que me di cuenta que estaba acabando. Entonces me moví con todas las fuerzas entrando y saliendo ahora con mucha facilidad en su concha super lubricada. Sentí que descargaba litros de semen; aunque no fueran litros realmente claro. Era la sensación.
Ella me dijo después que fue mucho más sencillo de lo que había supuesto. No hubo sangre, ni excesivo dolor ni nada. Después de eso me contó que ya pudo con su novio y que estaba muy contenta por eso.


Leo


Este relato viene de Comunidad Erotica SexoSinTabues.com
  http://www.sexosintabues.com/