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Es sólo sexo

Publicado por doblemoral el 02 de Mar, 2012

El sexo es un instante de placer en el que dos cuerpos se funden en uno solo, el incesto es tan común como la Doble Moral que muchos practicamos. Esa es mi vida.
Mi historia es real: no soy un mister mundo, no tengo un pene que mide medio metro ni nada por el estilo, solo es una historia real, una de tantas en el mundo contemporáneo. Supongamos que me llamo “Uriel”, soy de México DF. Y nací en 1979, saquen cuentas.

El incesto es algo que siempre ha estado en mi vida. Desde muy chico, recuerdo que los fines de semana, cuando la familia de mi papá se reunía, nuestros tíos y papas, a todos los niños nos mandaban a dormir temprano para que ellos siguieran la “fiesta” sin que nosotros los molestáramos, yo tendría en ese entonces como 7 años, así que siempre terminaba haciendo lo que me mandaban, bueno, volviendo a la platica, quienes se quedaban a cargo de todos eran mis primos los mayores, que según nos iban a cuidar, eso creían nuestros tíos y mis papás. Lo que realmente sucedía era que los mayores se turnaban para vigilar a los papás y avisar cuando alguno de ellos se acercaba para ver como estábamos.

Mientras en el cuarto mis primas (eran dos mujercitas guapas según recuerdo. Mi difunto padre tenía dos hermanas, la mayor tenía a mis primos: "El Gordo" a "Karla" y a “Oscar”, en ese tiempo de 15, 14 y 12 años respectivamente; y mi otra tía, tenía a "Andrea" y a "Luis" de 17 y 15 años; y mi papá que era el más chico de los tres solo me tenía a mi de 7 años y a mi hermana “Rosario” de 6) Mis primas y primos se desnudaban y ellas se hincaban en fila en la orilla de una cama, mientras mis primos - los tres que quedaban dentro porque el otro estaba vigilando - les metían el pene por la vagina desde atrás por diez veces… mi primo el mayor comenzaba con mi prima la mayor, ellos ponían el ejemplo a los otros, mi primo se ponía detrás de ella y se la metía mientras los demás contaban hasta diez, al finalizar seguía con la otra y lo mismo, y así hasta que pasaban mis tres primos por las dos. Después les chupaban las tetas y les metían los dedos por la vagina; o las ponían de perrito y les daban por el culo, les chupaban la vagina; en fin, eran unos expertos en la materia, o mejor dicho, sabían mucho tomando en cuenta su edad. Después para finalizar, mis tres primos (los hijos de mi tía la mayor) se quedaban en una cama y ahí seguían cogiendo al igual que mis otros primos (los hijos de mi otra tía), pues todavía se oía el quejido de mis primas, y se veía movimiento de las cobijas; y cuando se oían los pasos de alguien afuera solo dejaban de moverse y ellas de gemir. Yo no hacía nada, a mi solo me decían vete a dormir, pero con tanto ruido no se podía.

En otras ocasiones también formaban parte de esas fiestas de fin de semana otros primos, que eran hijos de los primos de nuestros padres, en otras palabras todas las primas que tengo por parte de la familia de mi papá, o la mayoría de ellas, han tenido dentro el pene de alguno de sus primos. Y así era cada fin de semana, así que para mi era algo normal, no sabía ni porque lo hacían, pero lo veía normal.

En un fin de semana, lo recuerdo bien, mi tía la mayor no pudo ir porque se fueron a una fiesta por parte de la familia de su esposo, y mi primo Luis se fue con ellos, así que ese fin solo estábamos mi prima Andrea de 17 años, yo de 7 y mi hermana de 6. Mi prima me estuvo viendo por largo tiempo y me preguntó: "oye Uriel… ¿tú ya te cogiste a tu hermana?" y yo le respondí que no sabía como, ella me dice que siempre los he visto hacerlo que algo tendría que haber aprendido. Entonces ella apagó la luz del cuarto y me dijo que me fuera con ella a su cama, y se desvistió, para mi era normal verla desnuda (ella tenía 17 años, y tenía todo lo que tiene una mujer de 17 años) y entonces me dijo que me quitara la ropa, y yo me la quité, me dijo que le hiciera lo que le hacían los primos. Yo no sabía como o por donde, así que ella fue quien me enseñó. Recuerdo que ella estaba boca arriba y me dijo que me pusiera frente a ella, abrió las piernas y empezó a oler muy rico, me tomó el pene y se lo metió. Así fue como me inicié en el incesto, con mi prima.

Pasado un tiempo, ya tenía 8 años y mi hermana 7, en los mismos fines de semana mi hermana y yo ya veíamos a los primos, antes ella si se dormía, pero después yo ya no la dejaba dormir, quería que viera eso que hacían los primos. Ese día mi prima Andrea dijo que era hora que nosotros lo hiciéramos, mis primas fueron a donde mi hermana y mis primos me llamaron, mientras desvestían a mi hermana me desvestía yo, ya sabía lo que me había enseñado Andrea, y ahí fue cuando empecé a coger con mi hermana.

Éramos, mi hermana y yo, el hazme reír de mis primos, eso lo entendí hasta después, pues se divertían mucho viéndonos coger, ya los fines de semana eran de vernos coger para que ellos finalizaran la noche cogiendo entre ellos en sus camas.

Por azares del destino mis padres se separaron, mi mamá se quedó con mi hermana Rosario y yo me fui con mi papá, quien por esos días se enfermó, hubo un intento de reconciliación con mi madre, que salió embarazada de nuevo, pero unos meses después mi papá murió. Eso sucedió cuando yo tenía ya 9 años de edad, me fui a vivir con un primo de mi papá cuando él murió.

Los hijos de ese tío participaron esporádicamente en aquellas noches de fin de semana con mis otros primos; así que tuvieron la oportunidad de verme coger con mi hermana, coger con sus primos y entre ellos. Esos primos de que les hablo ahora son: “Roberto”, “Ángeles” y “Marisela”. De 15, 14 y 9 años respectivamente.

Mi primo presumía con sus vecinitos que tenia un primito (es decir “YO”) que cogía con su hermana, nunca decía que él se cogía a sus dos hermanas, bueno, lo que sucedía es que cobraba para que sus vecinos me vieran coger con Rosario, cada vez que mi mamá me iba a visitar, él nos juntaba a mi hermana y a mi, nos hacía quitarnos la ropa y ahí, frente a los vecinos (la mayoría de entre 11 y 16 años de edad) nos ponía a coger, y pues a mi me encantaba coger con mi hermana, y ella ya sabía que cuando me iba a ver tenía que coger conmigo.

Y así eran los días de visita de mamá. Hasta que un día, cuando yo estaba con mi pequeño pene entrando en la vagina de mi hermana, me voltee hacia los vecinos y les dije:
- “También Roberto se coge a sus hermanas, lo hace todas las noches cuando mis tíos ya están dormidos, y también yo le meto el pene a mi prima Marisela mientras él se lo mete a Ángeles”
Y eso también lo quisieron ver los vecinos. Pero Roberto dijo que cogería con Ángeles si todos los vecinitos cogían entre ellos, entre hermanos. Y entonces. El coger entre hermanos también se hizo habitual en ese lugar.

Un día en la escuela, en la clase de anatomía, la profesora nos explicó como nacen los niños, y lo que se tiene que hacer para que eso suceda, nos dijo que el hombre tiene pene y la mujer vagina, que el hombre mete el pene en la vagina de la mujer y que deposita no sé cuantos millones de espermatozoides y que uno fecunda al óvulo y todo lo demás; un compañerito preguntó que si eso le pasaba con todas las mujeres y la profesora dijo que si, y otro preguntó que si su hermana también, hubo risas de los compañeritos, pero la profesora nos pidió silencio y entonces nos dijo que eso no se hacía con las hermanas, que entre hermanos eso no se hacía y en eso sonó el timbre y todos a sus casas.

En México hay un dicho que reza así: "El muerto y el arrimado a los 3 días apesta", y ese fue mi caso, cualquier cosa que yo hiciera era pretexto para que mis tíos y mis primos me hicieran sentir mal, así que en una de esas, a mis 11 años de edad decidí irme de ahí, y me fui a vivir a la casa de un amigo, sus padres se portaron bien conmigo, y me criaron como a otro hijo más.

Mi madre sabía donde estaba, sólo ella lo sabía y me iba a visitar, y el incesto, también lo convertí en una práctica habitual en casa de ese amigo, pues ahí también yo seguía cogiendo con Rosario, yo tenía ya 13 años y mi hermana Rosario 12, y pues veía crecer a mi otra hermana, recuerdan el embarazo que mencione antes que mi padre muriera, pues el resultado fue una niña a la que mi madre nombró “Diana”.

En fin. Pasaron los años, yo termine la Licenciatura en Psicología, así fue como descubrí que el incesto es muy frecuente en mi país, pero la mayoría de las personas no lo aceptan públicamente. Conocí casos donde el papá penetra a sus hijas, donde las madres inician a sus hijos, otros casos como el mío donde el inicio sexual era con los hermanos o con los primos; otros donde quienes iniciaban eran los abuelos, y así varios más, de personas que nunca imaginas que tienen como practica habitual el incesto, todo tipo de gente, de todas las clases sociales.

Supe de muchas mujeres de alrededor de 12 a 16 años de edad, las famosas “Lolitas”, que se saben con un poder de manipulación sexual y que no saben controlarlo, que terminan acostándose con sus hermanos, primos, o papás, y que después se dicen violadas. En fin. Me di cuenta que yo no era el único que había practicado el Incesto Judicial, y me hizo sentir bien, además no soy el primero, ni el ultimo; y así logré borrar de mi mente las palabras de la profesora de anatomía, y ya casi por terminar la Maestría en Sexología decidí regresarme a vivir con mamá, pues, es mi familia y debo convivir con ella, con mi hermana Rosario que es un año menor que yo, y Diana; mi otra hermana, la que no conoció a papá. En fin regresé a casa con mamá.

Mi hermana Rosario se casó al mes de yo haber regresado a casa y se fue a Guadalajara a vivir con su esposo. Pero antes de que eso pasara tuvimos un mes para coger como siempre lo hemos hecho.

Diana está en la universidad, y está buenísima, bueno... Bien rica. Tiene todo lo que debe tener, todo proporcionado a su cuerpo. Y mi madre también esta bien buena, no me cuesta decirlo, pues no conviví mucho con ellas.

Mi mamá me tuvo a los 15 años, probablemente por casarse tan chica se cansó de mi padre y lo botó, en fin, es una madre joven, y aunado a eso, la familia de mi mamá aparenta menos edad a la que en realidad tienen, con decir que parece nuestra hermana, se pueden dar una idea del físico y de la edad que aparenta.

Mi mamá vive con su pareja, quien no tuvo reparo en que yo fuera a vivir con ellos, y una vez, ya instalado en casa, en lo que iba a ser mi habitación, decidí entrar a darme un baño, pues hacía mucho calor.

Cuando estaba por entrar a ducharme pasé por el cuarto de mamá, que está de camino al baño, estaba la puerta medio abierta y pude ver como Carlos (la pareja de mamá) se la estaba cogiendo, vi a mi madre desnuda, acostada boca arriba, mientras él le sostenía las piernas a la altura de sus hombros y la penetraba una y otra vez, mi madre con los ojos cerrados, masajeándose las tetas, mordiéndose un labio, mientras sus tetas y nalgas se movían a cada embate que daba quien se la cogía, podía ver como sus labios vaginales se acoplaban al pene de su pareja acompañándolo a cada entrada y salida. En un momento sentí morbo, después sentí, coraje, después sentí envidia, después lo único que quería era entrar y darle una ayuda al tipo que estaba cogiendo con mi madre.

A partir de ese momento se despertó eso que tenia dentro de mi, y quería cogerme a mi madre, quería ser yo quien tuviera sus piernas en mis hombros, quien perforara esa vagina, que nuestros sudores y olores se mezclaran y así fueran evidencia de que pasamanos a ser parte de la estadística que no aceptaba públicamente sus perversiones, al fin y al cabo toda casa es un misterio. Y así fue como empecé, como lobo al acecho, a esperar el momento propicio para poder llenarle la vagina a mi madre con mi pene.

Y ese momento llegó al mes de ver esas escenas en el cuarto de mamá. Una ocasión, de mañana, mi hermana iba a salir por parte de la universidad a unas practicas de campo, nos quedamos mi madre y yo solos, yo trabajo en un hospital psiquiátrico del DF. No digo el nombre del hospital por si hay un paisano leyendo esto, que no tenga desconfianza al dejar a un paciente suyo en manos de un perverso como yo, que en lugar de ayudarlo lo descompone más; en el psiquiátrico estoy en el área de neuropsiquiatría; tu paciente no corre tanto problema. Bueno. Regresemos a la platica, me iba a quedar solo con mamá por una semana y media, yo trabajo un día si y un día no (24 x 24) y ese día me tocaba descanso, los días de descanso los utilizó para estudiar sobre mi maestría.

Bueno, esa mañana me levanté a despedir a mi hermana, y mi madre igual, yo duermo sólo con un pantalón de franela muy delgada, sin ropa interior, y mi madre lo hace con una camiseta larga y vieja, que mi hermana le regaló hace unos años, tiene estampado un Bart Simpson, y pues, como las noches son para coger, solo salió con eso puesto a despedirla, la despedimos en la sala, mi madre le dio indicaciones, ya saben como son las madres de sobre-protectoras, además Diana es la más chica.

Cuando mi hermana se fue. Me quedé viendo a mi madre, que con ese pedazo de tela que tenia puesto se podía ver a trasluz su cuerpo, y el pene se me puso duro y tieso como un poste, me di cuenta de lo que pasaba y antes de que mi madre viera tamaño bulto en mi pantaloncillo, logré sentarme en el sofá de la sala y cubrirme la erección con un cojín de la sala.

Mi madre fue directo a la cocina y me invitó un café, el cual yo acepté, pero le dije que en un segundo bajaba, iba a darme una peinadita porque tenia los pelos parados, bueno, eso no era lo único que tenia parado.

Al subir por las escaleras me encuentro al tipo al que mamá le baja la calentura a cogidas, él ya se iba a trabajar, y veo como ve a mamá, y le da un arrimón por atrás, que parecía más una cogida, pues la recargó en el lavabo de la cocina, y por detrás le arrimó el pene y le sobó las tetas, después de hacerle esto se fue en su coche

Yo bajé tras él y me quedé detrás de la puerta viendo todo, y cuando él se había ido yo entré a la cocina. Mi madre estaba de espaldas a mi, haciendo no sé que cosa en el lavabo, solo veía como ese pedazo de tela se le metía entre las nalgas que están bien, ricas, bien paraditas, bien apretaditas, se me puso el pene y la sangre más caliente, quería sentir esas nalgas, y como pretexto llegué y la abracé por detrás y le tapé los ojos con mi mano.

Entonces fue como pude pegarle mi pene bien parado en ese culo de tentación, ella al sentir mi pene bien parado, se echó para atrás e hizo un movimiento de caderas que hizo que se acomodara mi pene entre su culo, ambos con ropas tan delgadas, pues era una sensación muy placentera el estar casi fregándonos piel a piel, ella seguía con ese movimiento, simulado que se la estaban metiendo por detrás, y en eso se agachó y echó sus nalgas más atrás y pude sentir como mi pene medio se hundió en su vagina, eso creí porque sentí algo húmedo y caliente, repito, llevábamos ropa de por medio, yo seguía tapándole los ojos, y ella seguía moviéndose, en eso dice:
- "Amor, se te hace tarde para el trabajo, y además Uriel va a bajar, le ofrecí un café".
Yo le dije:
- "Ya vine por él"

Ella volteó inmediatamente, se puso de mil colores y me dijo que ya estaba preparado en la mesa. Yo, como para calmar la situación le dije a modo de broma (entre broma y broma la verdad se asoma), y para hacer un tipo de plática:
- "Me encantaría que siempre me dieras así los buenos días"
- "Creí que eras Carlos…"
Fue cuando le quité la palabra de la boca y le dije:
- "Me encantó sentir como te movías; no debes sentirte mal"
Entonces ella dijo algo que me dejó pasmado:
- "¿Entonces si te gustó verdad?... Los supuse así; pues recientemente te he visto que me ves coger, al principio, fue por error que dejamos la puerta medio abierta, pero desde que te vi a través del espejo que nos espiabas, intencionalmente dejó la puerta abierta, para que nos veas... ¿te gustaría estar en el lugar de Carlos verdad?... Lo sé por la manera en que me vez... A mi también me pasó por la cabeza coger contigo... Si en un momento cogí con mis hermanos, ¿por qué no he de coger con mi hijo?..."

Yo no sabía que decir, era cierto que no conocía a mamá, pero eso era algo que nunca creí que sabría de ella, y apenas pude articular lo siguiente:
- "¿... Cómo?"
- "Pues en casa, cuando éramos niños tus tíos y yo (mi mama es de Tehuacan Puebla) dormíamos todos en un cuarto, y tus abuelitos dormían en el otro... Bueno... En la cocina... Y pues tus tías y tus tíos (son 4 hermanas y 3 hermanos) jugaban a "hacerse rico"... Eso de hacerse rico fue de una vez que tu tío “Fulanito” vio a tus abuelos cogiendo y tu abuelo le preguntó a tu abuela que si estaba rico... Y de ahí el nombre... Y así fue como comenzaron a coger entre ellos... Y yo.. Por curiosa... Por averiguar como era el juego... Todos tus tíos terminaron haciéndome rico, ellos siempre nos hacían rico, pero solo a una a la vez. Nos metían el pene por la vagina, por el culo y por la boca... Eso siempre lo hacían... Todas tus tías cogieron con tus tíos... Todas... Hasta que una de mis hermanas quedó embarazada... La mayor... Y se dieron cuenta tus abuelos... Tu primo “Perengano” es el hijo de ella, y como te has de imaginar… no sabemos quien es el papá. Yo preferí venir a la Ciudad de México a trabajar... Y al año tú naciste... Pero si... Tus tíos me hicieron rico como 4 años seguidos... Imagínate todas las noches... Todas nosotras cogiendo con todos tus tíos... Era muy rico".
- "Pero... Dijiste algo de nosotros"
- "... La verdad hace un momento en el lavabo supe que eras tú... Pues Carlos ya había salido y escuché el coche irse... Tú y yo somos los únicos aquí... Y pues la verdad... Al ver tu pene parado cuando estábamos en la sala pues... Mejor traté de disimular que no vi nada y me vine a la cocina..."

En ese momento mi madre se puso de pie y se sacó la playera de Bart Simpson que traía puesta y quedó ante mí su cuerpo desnudo... Pude ver sus tetas bien paraditas... Con los pezones como piedras apuntando hacia el cielo, su vientre plano, sus piernas torneadas, y su vagina depilada... Yo como autómata me saqué el pantaloncillo de franela que tenía puesto y ante mi madre quedó mi tremenda erección, que no era para menos. Imagina tener a una mujer con el cuerpo que tiene mi madre, tenerla desnuda ante ti, escuchar una historia donde coge con sus hermanos, y minutos antes le estás restregando el pene en el culo.

Mi madre me miró, se puso delante de mí, me tomó de la barbilla y me dio un tímido beso en los labios, me miró a los ojos, se chupó una uña y me preguntó:
- "¿Quieres que te haga rico?"
Yo asentí con la cabeza... Fue cuando ella jaló el mantel de la mesa tirando con él todo al suelo... Me tumbó sobre la mesa... Ella sin decir agua va se apoyó en una silla para subirse a la mesa... Ya estando encima de mí... Me miró con una leve sonrisa, me dio otro beso, tomó mi pene con sus dedos índice y pulgar derechos y lo dirigió a su vagina, lo puso ante sus labios mayores y poco a poco la fue introduciendo... Era un placer enorme... Yo cerré los ojos y pude sentir como mi pene se deslizaba por esa gruta caliente y húmeda... Y en otro momento más... Mi madre estaba cabalgándome... Se oigan los golpeteos de nuestros cuerpos provocados por el movimiento y los flujos de nuestros sexos... Yo abrí los ojos y vi a mi madre sobre mí... Sentaba en mi pene... Veía como entraba y salía mi pene de su vagina... Ella estaba con los ojos cerrados... Cabalgándome... Con la cabeza hacía abajo... Apoyada con las dos manos en la mesa... Justo a un lado de mi cabeza... Con su rostro como mirando hacia donde nuestros sexos, pero con los ojos cerrados... Mordiéndose un labio... Su cabello le colgaba... Y la hacia verse más sexy... Yo la vi un momento más así... Y después le masaje las tetas con ambas manos... Después alternaba con sus nalgas que estaban bien duritas y torneadas... Estaba gozando como nunca cuando de repente mi madre comenzó a gemir como loca y empezó a moverse con frenesí... Yo solo sentía que la fricción en mi pene cada vez era más fuerte, veía como los senos de mamá se movían de arriba para abajo, después los movimientos se fueron haciendo más lentos... Y terminé por eyacular dentro de ella... Y ella al sentir me dijo... Que buen niño... Sabes hacer rico... Y se quedó sobre mí... Sin sacarse el pene como unos 10 minutos... Hasta que por fin se levantó y dijo antes de guiñarme el ojo:
- "Los quehaceres de la casa no se van a hacer solos... Oye cariño… Diana es tu hermana menor... ¿por qué no le haces rico?... ¿o qué?... ¿prefieres que un fin de semana vengan tus primos?

Yo entendí la indirecta y no lo podía creer... Mi madre me ofrecía a mi hermana para que le meta el pene... Mi hermana menor que está tan buena como mi madre... Para que se den una idea... Ambas están como Christina Aguilera.

En ese momento supe que ella siempre supo lo que sucedía en aquel cuarto las noches de los fines de semana.

Nos levantamos de la mesa, y pudimos ver que donde habíamos cogido parecía que habían tirado el agua de un vaso. Los encuentros sexuales con mi madre se dan muy seguido... Bueno... Diario... Lo bueno es lo que pasa entre Diana y yo.

Yo quería coger con mi hermana... En realidad cualquiera que ve a mi madre o hermana quieren cogérselas, llevarlas a la cama... Yo, por mi parte estaba estudiando un plan para hacerlo, como ella no participó en las practicas incestuosas el trabajo sería arduo... Pensaba en trabajar con psicología... O ponerle música con mensajes subliminales.. O no sé... Eran tantas las opciones... Pero la oportunidad se dio sin que la buscara.

Resulta que Diana en la escuela se cayó y se lastimó un poco la espalda... Y llegó a casa con un dolor no muy agudo, pero si molesto... Y me pidió que le dijera donde podía ir a que le dieran un masaje... Ya que como yo trabajo con usuarios de psiquiátricos que se convulsionan, se pegan, lastiman, y demás cosas, ya sabía de sobra a donde acudir para la rehabilitación física. Era noche y no iba a encontrar la sección de consulta externa de la clínica abierta, y me pidió que entonces le diera un masaje para aliviar un poco el dolor, y que después le diera un analgésico... Le dije que estaba bien... Que fuera a mi cuarto con otra ropa; pues la que traía se le iba a ensuciar o a manchar.

Yo ya estaba en la cama, ya estaba con mi pantaloncillo de franela puesto, ella me encontró en la cocina tomando un vaso de agua y ahí me contó lo sucedido. Yo no pensaba coger en esa noche con ella... Pero las cosas se dieron así.

Cuando subió a mi cuarto entró con una bata de esas que se usan en los hospitales... Que son todas abiertas por detrás... Eso si... Con una tanga y un sostén negros muy sexy's... Que aunque solo se le veía por detrás... La hacia verse muy bien. En fin... Le dije que me explicara como fue la caída... Me explicó y procedí a darle una sobadita... Pero primero debía sobarle la espalda... Al ver tremendas nalgas... Se veía la tanga... Pero solo el triangulito que medio tapa los glúteos... Al ver las nalgas mi pene se puso como un poste... En fin.. Traté de olvidar esa imagen y sobar a mi hermana... Pues le dolía la espalda... Me puse detrás de ella aún con el pene parado... Y la apreté por detrás y la levanté para tronarle la espalda... Pero la bata que tenia puesta no me dejó.. Pues se me resbalaba... Le dije que se me resbalaba, que no podía tronarla, y ella dedujo que era por la bata y se la quitó, y entonces quedó ante mí el cuerpo semidesnudo de Diana, unas tetas que amenazaban salirse del sostén y unas nalgas riquísimas... Al ver esa imagen mi pene cobró vida y parecía que tenía tres pies... Mi hermana no se dio cuenta... Y yo pues con un poco de pena... No la abrazaba bien para tronarla... Pues me daba pena que sintiera mi pene parado entre su culo... Quería quitarle la tanga y llenarle de pene la vagina... Pero me daba algo de pena... Y ella al notar que me daba pena acercarme me dijo que no tuviera pena. Que me acercara bien... Pero no había visto la tremenda erección que tenía... Yo obedecí y me le pegue lo más que pude... Y aquello de sobarle la espalda, lo del masaje ya había pasado a segundo termino... Pero era el pretexto para seguir embutiéndole el pene con ropa de por medio... Ella al darse cuenta de que mi pene estaba bien parada no dejaba que me acercara bien... Y creí que todo se había terminado... Pero en ese momento ella dejó caer todo el peso de su cuerpo en mi pene... Y pude sentir como mi pene quedaba apretado justo entre sus nalgas... Y aunque no lo crean. Si le tronó la espalda.

Entonces me pidió que le enseñara algo de la terapia de rehabilitación física. Y yo accedí... Y le volví a hacer lo que le había hecho...y le volví a restregar el pene; pero ahora descaradamente a lo que ella respondía de la misma manera recargando todo su cuerpo contra el mío, y se estaba dando entre nosotros un verdadero faje. Ella me dijo:
- "Creo que tronar la espalda ya lo aprendí. Ahora enséñame masajes..."
Le dije que se acostara en la cama boca abajo con las manos a los costados y entonces le eché aceite de bebe en la espalda y le pedí que se quitara el sostén pues estorbaba y además se llenaría de aceite; ella se hincó y se quitó el sostén y pude ver como sus tetas rebotaron un par de veces y luego volvió a la postura que tenia... Yo, descaradamente guié mi pene hacia su vagina, sin quitarme el pantaloncillo ni ella la tanga; pero daba la sensación de que estábamos cogiendo; al hacer esto mi hermana se movía un poco para darme mejor acceso a su vagina, yo sentado sobre sus nalgas, con el pene rozando su vagina, empecé a darle masaje en la espalda, en realidad le estaba esparciendo el aceite por las tetas... Ella levantaba un poco el torso para dejar que mis manos coparan bien sus tetas.

Y así, yo por detrás, con sus tetas en mis manos, y con el pene a la entrada de su vagina, ya no era masaje, parecía que realmente me la estaba cogiendo, le pregunte: "¿Ya viste como?" y ella se levanta, me acuesta boca abajo, y me echa aceite en la espalda y simula hacer lo mismo, pero dice que le muestre otra vez, y de nuevo hacemos como que cogemos, el faje esta súper bien y ambos estamos súper calientes, pero seguimos con el pretexto del curso de terapia de rehabilitación física.

Y así estuvimos, yo hacía como que le enseñaba y ella como que aprendía, y seguimos en esas como media hora solo en esa posición. Yo ya tenía el pantaloncillo bien mojado por el lubricante de mi pene y ella ya tenía su tanga como por la mitad de su útero porque aún así le estaba metiendo el pene, pero aún con ropa. Le estaba metiendo el pene y lo que estaba a su paso, después ella se medio acomodó la tanga, de hecho se la hizo un poco de lado y pude notar su bello púbico brilloso a causa de estar humedecido por los flujos de su vagina.

Traté de enseñarle un masaje. Le dije que se pusiera boca abajo con las manos a los costados, y le eché de nuevo aceite de bebe en la espalda y empecé a sobarle en forma circular por la espalda, claro, antes ya le había vuelto a meter la tanga a su vagina, y continuaba como cogiéndomela, y ella me dice: "Déjame ver si aprendí" pero antes de hacerlo me dice que lo vuelva a hacer. Y en esta ocasión al hacerlo sentí que mi glande hizo contacto con su bello púbico, y después con su tanga, y la oí lanzar un gemido de placer, muy leve por cierto, en eso, le dije: "Mejor ponte boca arriba y así te enseño”, ella se volteo y pude ver sus tetas con sus pezones duros y puntiagudos, y su tanga tapando media parte de su vagina... Yo descaradamente y frente a ella tome mi pene mediante el pantaloncillo y la dirigí directo a su vagina, ella abrió las piernas y me dio mejor acceso para hacerlo, y ahora si pude sentir como mi pene y pantaloncillo entraban y se estancaban en una parte de ella.

Diana al sentir ésto cerró los ojos y emitió un gemido más fuerte y se mordió un labio como mamá y con sus manos me tocó las nalgas como para tratar meterse el pene aún más y después puso sus manos al costado, yo moviéndome descaradamente como cogiéndola, tracé una línea desde su traquea hasta su ombligo y le dije ya con la respiración entrecortada: "Imagina que esto es tu espina dorsal" entonces le eché aceite y comencé a sobarle circularmente hasta que llegué a sus tetas y las masaje y moví a mi antojo, entonces le dije: "Y los masajes se dan de manera circular, así" entonces ella se incorporo y me dijo: "¡Ya basta de pendejadas!" me quitó el pantaloncillo se quitó la tanga me tiró al suelo, a horcajadas se metió mi pene en su vagina... Fue tan placentero... Sentía como sus fluidos mojaban mis nalgas, como mis testículos chocaban con sus nalgas, sentía como mi pene entraba en su vagina que realmente estaba ardiendo... La cogí por el culo, por la boca, por la vagina le llené de pene y semen la vagina.

Así seguimos cogiendo toda la noche hasta que quedamos dormidos de cansancio. Al otro día yo no fui al psiquiátrico, ella no fue a la escuela, mi madre nos encontró desnudos en mi cama, yo sobre ella, mi habitación olía a sexo. Y desde entonces mi vida sexual es activa... Y mejor aún... Con dos mujeres que se están cayendo de buenas... Mi madre y mi hermana.

Mi hermana, mi madre y yo no nos sentimos mal por esto, es solo sexo, no nos enamoraremos, no tendremos hijos entre nosotros, solo gozamos del sexo como lo haríamos con otras personas, es solo sexo. Somos como las demás personas, tenemos nuestras parejas fuera de la familia, como los demás.

Y sí... Lo que pasa dentro de las cuatro paredes de cada casa es un misterio, y así debe quedarse. Lo que hace a cada familia diferente o similar a las demás es eso, que no se sabe lo que sucede en su intimidad, y pero eso no debe salir de las cuatro paredes donde trascurre esa vida.

Desde entonces me ido enterando de muchas cosas mas referentes al incesto dentro de mi familia, de las platicaban y hacían nuestros padres en aquellas fiestas de fin de semana, pero eso se los platicaré después.

Les dejo mi correo electrónico para comentarios y saludos...
También les dejo mi reputación para que a su gusto la hagan pedazos.

Doble_moral@live.com.mx




 

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Commentarios

  • Posteado el
  • 02 de Mar de 2012 - 05:46 PM
es solo sexooo!
woooww felicidadees ermanos tener dos hermosas mujeres a tu disposision es genial
  • Posteado el
  • 02 de Mar de 2012 - 09:27 PM
Wow que rico relato...pero mas que nada me fascinó la forma en que lo describes....todos y cada uno de los detalles...creo que deberias ser escritor de novela erotica jejeje...muchas felicidades. ;)
  • Posteado el
  • 07 de Mar de 2012 - 12:14 AM
Genial
Es muy buen relato, y contigo confirmo que no soy el unico enfermo, si es que esto es enfermedad .
A mi se me antojan una primas, y unas tias y como dices tu es puro sexo lo que quiero con ellas
  • Posteado el
  • 29 de Mar de 2012 - 01:22 AM
gorrasca@gmail.com PLATICAME MAS TIENES FOTOSS EXELENTEEE TU RELATOOO ,
  • Posteado el
  • 13 de Jun de 2012 - 10:59 PM
buen relato
muy bien redactado, lo recomiendo
  • Posteado el
  • 07 de Jul de 2012 - 12:23 AM
Es solo sexo
Sin comentarios, todo lo que dices es verdad, a mi un tío me tocaba desde que tenia 8 años de edad, y a los 12, me empeso a penetrar; asta el día que me case me dio verga.

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