Ultimos Relatos Eroticos





Relatos Eroticos Heterosexual


La Colegiala

Publicado por Anonimo el 17 de May, 2007

Cindy es una vecinita de 16 años, que conoci cuando me mude al barrio y ella tenia 12 o 13 años. Desde muy niña ya su cuerpecito informaba lo que seria cuando mayor, y no mentia, pues a los 15 años ya tenia un cuerpazo que todos los hombres de la cuadra admirabamos y deseabamos.
Nunca tuve con ella trato distinto del saludo, pero ya ella sabia que yo admiraba su figura y que la miraba con deseo. En cierta oportunidad que pasaba por el frente de mi casa, se percato que desde mi ventana yo la seguia con la mirada y eso le agrado tanto, que desde ese dia siempre que pasaba volteaba a mirar hacia la ventana, para saber si yo estaba mirandola y cuando asi era, me regalaba una sonrisa picara.



Cierta noche, estando mi mujer en su trabajo, pues le tocaba hacer turnos nocturnos, se presento la jovencita a mi casa, solicitandome el favor que la orientara en una tarea del colegio, relacionada con mi profesion de abogado. Cindy terminaba su bachillerato ese año.



Yo no estaba preparado para recibir visitas a esas horas, aunque era temprano, - las 7 de la noche-, ya estaba con mi pijama puesto, o sea, no llevaba interiores, lo que hacia que mi verga se notara facilmente debajo de la fina tela del pijamas. No puedo negar que la llegada de aquella casi niña, pero mujer, me puso un poco nervioso, pero me controle porque alli se hallaban mis hijos y no queria que se percataran de mi nerviosismo.



Nos sentamos en la mesa y empece a explicarle lo relacionado con el tema objeto de su tarea escolar, pero no podia evitar que mis ojos se dirigieran hacia su pecho, caderas y entrepiernas. Y no era para menos, estaba vestida con una blucita pequeñita que dejaba ver el busto hermoso que poseia y su abdomen; una falda corta aunque muy decente, pero que de todas manera mostraba sus piernas y estando de pie, su zona intima parecia querer manifestar su presencia.



Durante la sesion de tarea, nuestras manos se rozaron en un par de oportunidades, lo que a mi producia unos corrientazos electricos que supe disimular, pero que creo ella noto. A ella tambien la alteraba el roce de nuestras manos, pero lo manejaba con cierta naturalidad fingida que tambien denotaba su nerviosismo.



Mis hijos subieron a dormir y nos quedamos solos en el comedor, situacion que me puso un poco mas incomodo y ella parecio disfrutarlo. Al terminar la explicacion que ella habia solicitado, no se marcho, si no que continuamos hablando sobre temas diversos, casi siempre interrogandome sobre temas que ella desconocia por su juventud. Como es logico, el tema sexual aparecio y ella al preguntarme sobre los metodos anticonceptivos se sonrojo un poco y esta vez no hizo ningun esfuerzo por disimularlo.



Yo aproveche la oportunidad para, en medio de la explicacion, decirle cosas que la excitara y creo que lo logre, pues note un aumento y endurecimiento de sus pezones, asi como un nerviosismo que la hacia moverse en su silla, como queriendose acomodar. Yo note como el tono de su piel se iba tornando mas oscuro y su mirada cambio un tanto, mientras su pupila se dilataba. Esa noche supe que de alguna manera podia inducirla hacia el sexo.



Finalizamos aquella sesion “academica”, no sin antes invitarla a utilizar mis conocimientos cada vez que quisiera, ya sea en mi casa o en mi oficina. Ella me agradecio y me pregunto la direccion de la oficina, por si en alguna oportunidad necesitaba alguna explicacion durante el dia; le entregue una tarjeta de presentacion de mi oficina. Se despidio y al hacerlo me extendio la mano, la cual estreche suavemente pero con firmeza y la hale hacia mi para darle un beso en la mejilla, el cual no rechazo y por el contrario, me la ofrecio y yo la bese cerca de la boca. Se marcho y yo me quede con esa sensacion de que pude haber logrado mas y que tal vez no volveria a tener oportunidad de estar con aquella bella jovencita.



Pasaron unos diez o doce dias, cuando sorpresivamente una mañana se presento Cindy, a mi oficina, con su uniforme escolar y el morral con sus utiles escolares. “Hola”, fue su saludo, como queriendo demostrar que ya teniamos confianza. “Hola” le conteste, “y ese milagro tan grande a que se debe?” le pregunte; “como Usted me ofrecio su ayuda, aqui estoy para molestarlo otra vez”. “Para mi no es molestia, al contrario, no sabes cuanto me agrada tu visita” le dije. Si ella hubiera podido ver el torrente de sangre que estaba corriendo hacia mi palo, hubiera comprendido mi frase en toda su magnitud. Tal como la despedi en mi casa, la recibi en mi oficina, o sea, besandola en la mejilla, esta vez tocando con mis labios la comisura de los suyos.



El tema que planteo Cindy como tarea escolar, no estaba esta vez relacionado con mi profesion, si no, que eran temas sobre asuntos de higiene sexual y similares. Casi inmediatamente me planteo el tema, empece a erectarme y note que ella tambien se excitaba. Durante la explicacion fui bastante ilustrativo, buscando causar un efecto fuerte en ella; poco a poco nos acercamos mientras yo le explicaba y terminamos muy juntos, entonces yo le pregunte si tenia novio y ella contesto que no, que los jovenes de su edad le parecian muy inmaduros, lo que asumi como un “me gustan los hombres maduros”. Para mi, que tenia 45 años, aquello era muy excitante.



Lo que ocurrio a continuacion fue tan rapido, que no recuerdo todos los detalles, pero si se que sin pensarlo le mande la mano a sus piernas y comence a sobarselas, subiendo suavemente hacia su coño, mientras que con la otra mano la atraje hacia mi y busque su boca, la cual se me ofrecio entre abierta; la bese con pasion, introduciendole mi lengua en su boca, percatandome que no tenia mucho conocimiento en esa materia, lo que me hizo pensar que aquella niña aun era virgen. Sabiendo que estaba bastante caliente, aproveche para levantarme y cerrar la puerta y colocarle seguro y el aviso de “cerrado”.



Regrese rapidamente a donde estaba Cindy y prosegui con las caricias, en el punto en que la habia dejado. Mientras la besaba y acariciaba, la hice levantar y la lleve hasta el escritorio, alli la recoste e inicie un recorrido de besos y lenguetazos sobre su cuerpo, buscando descubrir sus puntos mas sensibles. Le levante la blusa del uniforme y le bese el abdomen, metiendole la lengua en aquel ombliguito chiquitico; desabroche su falda escolar, que cayo rapidamente al suelo, mostrandome aquel espectaculo hermoso de sus partes intimas, cubiertas solo por una diminuta tanguita blanca, que no podia ocultar la humedad que la inundaba. La bese por encima de la tanga y luego por los bordes de la misma, escuchando los timidos gemidos que lanzaba; aparte un poco la tela del interior y pase mi lengua por los labios externos del chocho; senti que aquella mujercita estaba sintiendo lo que nunca habia sentido.



Le baje totalmente la tanga y comence a lamer aquel chocho cuyo olor me producia una desesperada ansiedad de seguirlo mamando. La hice sentar en el borde del escritorio y le ubique cada pierna encima del mismo, aprovechando la elasticidad que le daba su intensa practica deportiva. Aquella panocha tierna, babosa y colorada me quedo a mi disposicion y reinicie el trabajo oral sobre ella, metiendole la lengua hasta lo mas profundo que podia, para luego sacarla y dedicarme a chuparle el clitoris, Seguidamente le chupaba cada rincon del chocho, para terminar dandole un lenguetazo desde la union con el ano, hasta el inicio de la rajita. Esa rutina se la repeti tantas veces como pude, hasta que ella se vino en un orgasmo que me derramo en la cara, excitandome aun mas.



Aproveche entones para introducirle suavemente un dedo y senti que el himen me impedia seguir, pero ella en medio del extasis que vivia, no se dio cuenta que le tocaba aquella parte sensible. Pense entonces que si la mantenia asi de caliente, podia desvirgarla sin que sintiera mucho dolor.



Inicie entonces un movimiento de meter y sacar suavemente el dedo dentro de su vagina, mientras le segui chupando el chochito; con la otra mano le acariciaba los senos, pues ya ella misma se habia terminado de quitar la blusa. Me fui levantando lentamente sin dejar de besarla ni de meterle y sacarle el dedo, hasta llegar hasta sus tetas, las que empece a besar, buscando el lugar mas sensible de ellas. Mientras besaba sus pechos, con la mano derecha acomode mi verga en la entrada de su vagina, introduciendo la cabeza hasta el glande, cuando ella saco un poco hacia atras su cuerpo; entonces le coloque la mano en la parte baja de la espalda para detenerla y comence a decirle frases entre cariñosas y obscenas, para excitarla mas.



Poco a poco pero de manera firme fui introduciendo mi verga en aquella vagina sin estrenar, sintiendo la presion del himen, el cual no resistio mucho tiempo desgarrandose y produciendo un gemido de dolor en Cindy, que sin embargo no dejo de moverse un poco torpemente y disfrutar lo que estaba viviendo. Aquel hoyito recien taladrado, estaba tan estrecho y apretado, que senti que me iba a derramar, por lo que detuve mis movimientos y trate de detener lo inevitable. Le dije que la iba a sacar porque estaba a punto de terminar y ella me dijo que no lo hiciera, que siguiera, que estaba en el quinto dia del periodo y que no habia ningun problema. Recorde entonces la explicacion que sobre metodos anti conceptivos le habia dado en mi casa la primera vez que me visito.



Le pregunte la fecha exacta en que tuvo su menstruacion y comprobe que habia aprendido bien sobre el tema. Decidi seguir con los movimientos, pero ya la sensacion de terminar se habia diluido un poco, por lo que no termine, pero ella si se vino en un orgasmo salvaje, que la hizo tomarme por el cuello y clavarme las uñas en la nuca, moviendo su cuerpo hacia mi pretendiendo que le metiera mas de lo que yo tenia; la hice que me soltara y la incline lentamente hacia atras, quedando su espalda totalmente sobre el escritorio y parte de sus nalgas y sus piernas en el aire, sostenidas por mis manos. Le levante las piernas lo que mas pude y se las abri, me agache un poco y reinicie otra sesion de chupadas en el chocho, hasta que se volvio a derramar, entonces, decidi hacer algo que siempre es un riesgo, pues puede sacar de trance a la pareja, si no le gusta : se la meteria en el culito, el cual estaba de frente y a mi merced por la posicion de Cindy.



Le aparte las nalgas con una de mis manos y le acomode mi verga en el borde del ano; ella me pregunto “Que vas a hacer?”; “relajate que te va a gustar”, inicie la penetracion de manera suave pero firme, buscando que no tuviera oportunidad de negarse. Cuando habia entrado una pequeña parte de la cabeza, se la saque y le volvi a chupar el chocho, llegando hasta la union con el ano, dandole unos lenguetazos al rededor del mismo; la escuche gemir de place y entonces me sorprendio cuando me dijo :”Por favor, metemela por detras, pero rapido”. Aquella peticion me enloquecio de tal manera que no lo pense dos veces y se la meti de una; ella lanzo un grito de dolor, que lo unico que logro fue excitarme mas y hacerme moverme con cierta brutalidad, sorprendiendome aun mas que ella me pidiera que le siguiera dando duro; le agarraba las tetas, la besaba en el cuerpo, le apretaba sus caderas, hasta que no pude mas y me derrame dentro de su culito, en el orgasmo mas delicioso que habia tenido en mi vida; ella seguia gimiendo y derramando liquidos por su vagina.



“Papito lindo, no me vayas a dejar nunca”, me decia. “gracias por esta experiencia; quiero mas, por favor, dame mas; quiero que esa verga solamente sea para mi; si ya la probe no quiero dejar de tenerla nunca, ni compartirla con otra”. La verdad es que aquella niña sabia decir cosas mas calientes que algunas mujeres maduras. Yo fui retirandole poco a poco la verga de su culito, hasta que estaba casi apunto de sacarsela toda, cuando de pronto levanto el tronco y quedo casi sentada y me agarro por los brazos diciendome, en un tono que parecia una orden :”No me la saques, dejala ahi hasta que se vuelva a parar; por favor”. Esta ultima palabra era casi una suplica que no fui capaz de rechazar, por lo que se la deje dentro y comence a besarla y a acariciarle su chocho, introduciendole un dedo en la vagina.



El contacto con aquella cavidad estrecha, me hizo levantar nuevamente la verga, lo que le causo una impresion muy agradable a Cindy, quien empezo a moverse y a gemir de placer y reiniciamos la faena, pero esa segunda parte no se las contare hoy, si no, en otra oportunidad.



RUBEN.



Autor: Anonimo





 

Clasificacion Actual:

Commentarios

  • Posteado el
  • 30 de May de 2007 - 02:37 AM
Re: La Colegiala
se me puso dura congratulations <br />

Solamente usuarios logueados pueden comentar. Registrar oder Iniciar sesión.

 

 

Estan chateando

¤ S.A.M.
¤ rober88
¤ Funbox
¤ inczo
¤ Pareja30
¤ Lazaretto
¤ amanteyamo


Entrar Chats Sexo

 

Menú de Usuario

Usuarios Online:
 Registrados:52 
 Anonimos:6755 
 Total:6807 
  Contactos  Calientes
         en tu Ciudad


Webs Amigas

Referencias

Zoofilia   Bondage   Sexo   Incesto   Erotico   Gays   Travestis   BDSM