[ Inicio ]   [ Relatos Eroticos Feeds RSS Relatos Eroticos ]   [ Foros de Sexo Feeds RSS Foros Sexo ]   [ Contactos Sexuales ]   [ Chats Sexo ] [ Top 10 ]

comunidad erotica sexo
    Comunidad Erótica SexoSinTabues.com
       Apoyamos la libertad sexual, la educación erótica y la diversidad. Bienvenid@ a nuestra comunidad.
[ Fetichismo ]  [ BDSM ]  [ Voyeur Exhibicionismo ]  [ Zoofilia ] Búsqueda avanzada 
  
 
Disfruta del Sexo
Video Chats
Chicas Webcam MSN
Chicas Amateur Cam
Chicas en Vivo
VideoChat SMS
VideoChat Transexuales
Transexuales WebCam
Contactos
Contactos Adultos
Contactos Alternativos
Videos Películas
TV X las 24 hs.
Peliculas X
Videos Robados y más
Películas X en tu movil
SexShops
SexShop para Ellas
SexShop MegaStore
SexShop Gay

Ver Mas

 
Todo lo demás

  Galeria

  Concurso Relatos

  Logos SST

  Enciclopedia Sexual

  Normas de la Comunidad

  Contacta con Nosotros

  Recomiéndanos

 
Tendencias
Fetichismo
Contactos Fetichismo
Relatos Fetichismo
Foro Fetichismo
Bondage Sado
Contactos Sado
Relatos Sado Hombre
Relatos Sado Mujer
Foro Sado
Voyeur Exhibicionismo
Contactos Voyeur
Relatos Voyeur
Foro Voyeur
Zoofilia
Contactos Zoofilia
Relatos Zoofilia Hombre
Relatos Zoofilia Mujer
Foro Zoofilia
 
Encuesta Semanal

Estadísticas de usuarios SST .... soy?

  • Hombre
  • Mujer
  • Travesti Transexual

[ Resultados ]
[ Otras Encuestas ]

Votos: 237
Comentarios: 2

 
[ Inicio | Enviar Relato Erotico | Buscar | Volver ]



Tema: masmujer


  Un descubrimiento casual    
Enviado por Anónimo - 3820 lecturas  Enviar Relato Erotico  Imprimir Relato Erotico  

Una historia casi real de cómo descubrí mi sexualidad.
Llevaba ya tres años sirviendo en aquella casa, desde que vine a la ciudad. La verdad estaba muy contenta, el ambiente era bueno y me trataban muy bien. La señora era encantadora y el señor también educado y muy considerado aunque le veía poco pues viajaba mucho, y la señorita como estudiaba fuera casi no estaba.

No sé qué me fue pasando pero me encantaba mirar a la señora, eran una mujer muy atractiva, alta, mediría más de 1.70, el señor también lo era, y tenía unos pechos y una figura muy bonita.

Me encantaba verla por las mañanas cuando venía a la cocina a desayunar, entraba a trabajar más tarde que el señor y hasta las 9.30 no marchaba. Solía traer una bata corta, apenas a medio muslo, y nunca llevaba sujetador, me encantaba cómo sus pezones se le marcaban en la bata. A veces, para recordarme que tenía que hacer algo, y se estaba preparando, venía solamente en bragas a recordármelo, tenía un cuerpo fantástico, la verdad se cuidaba mucho y a mi me gustaba verla. Usaba una 100, muchas veces he jugado con sus sujetadores, pero las tenía muy tiesas, y ya digo con unos pezones redondos y gorditos.

Un día me sorprendí yo misma. Cuando ya se habían ido los dos y estaba sola en casa recogiéndola, entré a la habitación de los señores para arreglarla, y como casi siempre me encontré las bragas de la señora tiradas en la alfombra. No lo había hecho hasta entonces, pero las cogí del suelo y después de mirarlas, eran unas muy bonitas, como todas las que tiene, gris oscuras, altas y estrechas, muy caladas y con adornos en gris más clarito. Las noté húmedas, y me las llevé sin saber por qué a la nariz, las olí profundamente y me gustaba el olor aquel. Pensé que era el olor de la señora, el señor estaba de viaje, las volví a oler, noté que me excitaba aquel olor.

Sin ser muy consciente, me recosté en la cama aún deshecha de los señores y, cuando me di cuenta, mientras las olía, había metido una mano por debajo de mi bata y me estaba acariciando los muslos. Ahora me acariciaba los muslos llegando con mi mano a rozar mis bragas y la sentía en mi chocho. Solté los botones de mi bata, y empecé a pasar mi mano por el pubis sobre mis braguitas. Luego, metiéndome la mano bajo la braga me empecé a acariciar, seguí oliendo las bragas de la señora, me veía los pezones duros que se marcaban en mi sujetador. Llegué con mis dedos hasta los labios, se estaban abriendo y se empezaban a mojar. Pensé que la señora, como llevaba cuatro días sola, se habría masturbado, por eso estaban mojadas. Me bajé un poco las braguitas, hasta dejar mi pubis a la vista. Unté en saliva mi dedo índice, y lo fui bajando, recorriendo mi chocho entre mis labios, al subirlo lo metí entre ellos, ¡dios! Mi vagina estaba mojadisíma y mi clítoris hinchado y duro, que rico me sentía.

Estaba tan bien, me solté el sujetador, mis pechos saltaron al aire, tengo unas tetas gorditas, bueno yo también lo estoy, me miré, ¿qué hacía allí?, en la cama de los señores, desnuda sólo con la braguita a medio muslo y tocándome con las bragas de la señora en mi otra mano. Pensaba en ella, en sus tetas, en su culo, pensaba en su chocho con su vello arreglado. Me acaricié los pechos, me gustaba sentir la caricia de mis dedos sobre los pezones duros. Me pasé mis dedos por la rajita mojándolos de mis jugos, los olí, luego los de la señora, qué ricos eran aquellos olores. Me empecé a acariciar los pechos con la braguita de la señora, pasaba la toallita aun mojada por mis pezones, notaba que estaba excitadisíma. Bajé hasta mi raja la braga y empecé a acariciarme con ella, juntando nuestros jugos, ummm me la metía entre mis labios, pensaba que había estado en los suyos hacía un momento, la hacía entrar en mi vagina, me acariciaba el clítoris con ella. Cada vez me frotaba más fuerte. Me acariciaba las tetas con la otra, me pellizcaba los pezones, estaba muy caliente. Con la braguita de la señora metida en mi chocho me tocaba, me acariciaba el clítoris, cada vez más rápido, me iba a correr. Sentía que mojaba la braga de la señora, que mis jugos la estaban empapando. Qué rico, me iba a correr. Notaba mis tetas duras como piedras, me corría, me corría, me estaba corriendo con las bragas en mi chocho.

Me quedé relajada sobre la cama con los ojos cerrados, recuperando la respiración. Cuando los abrí vi mis tetas aún hinchadas y duras, y la braga de la señora a medio meter en mi vagina. No sabía que me había pasado, ¿por qué me había excitado así con mi señora? ¿Por qué con sus bragas?
No fue la última vez, aquello me había gustado, desde entonces olía las bragas de la señora siempre, y aquello se repitió muchas veces. Poco a poco fui descubriendo el por qué. Me gustaba mirar las tetas de la frutera, el culo de la del super, y mis fantasías siempre eran con mujeres. Con aquellas bragas mojadas descubrí mi sexualidad.
Nunca fue nada igual desde entonces


Arturo P. Pasión

Si queréis mandarme vuestras opiniones, criticas, especialmente si sois mujeres, esto está escrito por un hombre y me interesan la vuestras o si queréis compartir conmigo vuestras experiencias o fantasías para escribir nuevas historias. Mi E-mail es arturoppasion@hotmail.com





Nota: Autor: Arturo P. Pasión
arturoppasion@hotmail.com

Domingo, 19 Septiembre, 2004 Añade Un descubrimiento casual en Del.icio.us Añade Un descubrimiento casual en digg Añade Un descubrimiento casual en FURL Añade Un descubrimiento casual en reddit Añade Un descubrimiento casual en MyWeb Yahoo Añade Un descubrimiento casual en ma.gnolia Añade Un descubrimiento casual en Stumble Upon Añade Un descubrimiento casual en Marcadores Google Añade Un descubrimiento casual en Squidoo Añade Un descubrimiento casual en Spurl Añade Un descubrimiento casual en blinklist      
Valoración:
Un descubrimiento casual | Entrar/Crear una cuenta | 0 Comentarios
Los comentarios son propiedad de sus respectivos autores.
No somos responsables de su contenido.
 
Ver También

El relato más leído del tema Relatos Masturbacion Femenina:
La "inocente" curiosidad de un niño de 8 años
 Usuarios en el Chat

¤ seximex

 
Entrar al Chat
 
Menú de Usuario


Bienvenido Anónimo !

Usuario:

Contraseña:


Regístrate Es grátis!.
Perdí la contraseña.



Online Ahora:
 Usuarios:22 
 Anónimos:42 
 Total:64 
 
Publicidad


Tu enlace aquí


  Novedades SexShop

Brocha Estimulante para Ambos

Y, nuestros recomendados de siempre:

Love Machine
y
Andro Penis

Page created in 0,34 seconds.