|
|
| |
Este verano, mi madre y yo fuimos a veranear a la ciudad de Mar del Plata. Cuando llegamos a nuestro departamento, recibimos la noticia de que mi tía, la hermana de mi madre, la invitaba al Casino para jugar. Así que por la noche ella se fue y yo me dispuse para salir a caminar.
|
Esta historia que les voy a contar me sucedio con un compañero, cuando yo tenia 16, años ahora tengo 24.
|
En los tiempos que nací no se conocía todavía la TV., y peor Internet, los periódicos locales no se atrevían a destacar noticias de abusos infantiles, algunos casos que se sabían mas que todo por chismes de pueblo, eran tapados principalmente por la familia damnificada.
Pero de que en todo tiempo existió esta práctica infame ni duda cabe, yo fui uno que paso por esta experiencia y ahora fruto de la experiencia vivida, me atrevo a dar algunos consejos a los padres del peligro real que representa para un niño estar sometido a este abuso. ¡Al menor hable con franqueza sobre los peligros sexuales que pueden pasar en manos de adultos perversos, enséñeles a denunciar sin ningún temor a todo adulto que trate de aprovecharse de ellos así sea los propios parientes, por ningún motivo deje a un menor acompañado de un adulto, y si tiene que hacerlo, delante de éste mentalice al menor que puede y debe denunciar posibles maltratos así sean simples insinuaciones y mas aun al retornar interróguelo.
|
Todo comenzó cuando en nuestros juegos con los demás niños y niñas de la vecindad, para escondernos de quien tenía la misión de encontrarnos, Lucho y yo escogíamos un viejo deposito semioscuro, recuerdo nítidamente la primera vez porque mi amiguito aprovechando la penumbra me instaba a que le muestre mi pequeño pene para compararlo con el suyo
|
hola me llamo fabian, esto me paso un sabado cuando sali de bailar
|
|
|
Online Ahora: | | Usuarios: | 18 | | Anónimos: | 331 | | Total: | 349 |
|
|