Cuando mi mujer se despertó estaba ya anocheciendo. Se incorporó y observo los cuerpos desnudos de los jóvenes. Que tranquilos y descansados estaban, y pensar que no hace mucho habían desplegado toda su fuerza sexual, para calmar sus instintos, contra su cuerpo de mujer.
Despues de haberme presenciado desvirgando a su protegida Ana estaba como turbada y prefirio irse al bar del parque donde estaban sus amigas a jugar un poco de cartas y me dejo solo, adivinen que paso......
Ahora si viene la accion, con todo a mi favor no podia perder la oportunidad, primero de desquitarme de la asistencia sexual que habia tenido mi mujer y segundo de robarme la virginidad de mi empleada.