Una mujer, caliente, lee mis relatos eróticos y empezamos a charlar. Ella ya estaba calientita y se imaginaba estar conmigo, sin importarle la flacidez de mi pene.
Conoci una chica por el internet. Y ella vive muy lejos. Y debido a nuestras propias fantasías, una noche de verano, soñé con ella y como charlamos mucho por el mensajero, recapturé mi sueño de esta manera.