La historia que paso a contarles sucedió hace apenas una semana, cuando por ingenua que soy perdí mi virginidad y fue también mi primera experiencia zoofilica.
De visita en una ciudad cercana, se me hizo tarde para regresar a mi casa por lo que decidí llamar a una amiga para vernos y tomarnos algo, dado que ya de noche no me gustaba conducir, busque un hotel y nos vimos en el living del mismo.